Para Malena Calva crear los valores del futuro no es un reto, es un camino.

Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil” Es la primera (de muchas) grandes reflexiones que nos aporta  Malena Calva, Global Employer Branding en Enel Group dentro de nuestra temática de #GeneracióndeTalento en Foro Géiser.

Malena, figura indispensable dentro de nuestra comunidad,  tiene la capacidad de hacernos pensar porque ella se dedica a eso: generar ideas para conectar personas. Ahora haciendo que el talento de los que trabajan en su empresa sea una experiencia positiva y duradera.

¿En qué se basa?

“Desde hace unos 2 ó 3 años empezamos a ver una tendencia muy clara de los soft skills. Los soft skills, son los nuevos hard skills”.

Llama mucho la atención que las  principales competencias que el World Economic Forum propone que tenemos que potenciar los profesionales desde el 2020, tiene que ver con habilidades blandas: solución de problemas complejos, negociación, pensamiento crítico, creatividad, flexibilidad. Es pura coherencia, según Malena, pues hoy en día tenemos muchos retos en donde tenemos que trabajar bajo presión, dentro de entornos inciertos.

Ahora bien, si estamos hablando de cambiar el pensamiento individual al colectivo, ahora lo que se nos pide es escuchar mejor a la personas. Tenemos que saber cooperar, trabajar en equipo. Y si no estamos acostumbrados a ello, debemos aprenderlo ¿no?

Otra de las competencias que Malena destaca es la comunicación. Esa gran habilidad  que tenemos que tener las personas, los ejecutivos y ejecutivas o los nuevos profesionales: comunicar y enganchar a la gente.

Hacerlo sí, pero hacerlo bien.

A la gente ya no le importa el marketing, sino que realmente las empresas tengan un propósito y que actúen de acuerdo a ello. ¡Hablemos de valores!

La frase “del storytelling al storydoing” con la que llevamos lidiando unos años tiene una potente sustituta: walk the talk… hacemos lo que decimos.

Los valores de la innovación. Dos reflexiones de Bernstein y Aplin

Ahora, si ahondamos dentro del campo de la innovación, hay un artículo de George Bernstein, que hace referencia a un estudio que hace IBM donde se entrevista a 5800 ejecutivos, alrededor de 50 países y una de las principales conclusiones que saca, es que 120.000.000 de esos profesionales no están preparados para hacer frente a los entornos digitales, al tema de la AI.

¿Qué pasa?

Quizás este número no nos dice mucho. Pero lo que llama la atención es el gap que existe. Si lo analizas, no tiene que ver con competencias técnicas sino con competencias de comportamiento. Y lo que a Malena más le llamó la atención es que los gaps detectados son aspectos cotidianos (y volvemos a hablar de lo mismo): adaptación a los cambios constantes, saber priorizar, saber escuchar, saber colaborar, saber comunicar…

En la misma línea, Sally Aplin, antropóloga investigadora de AI, se da cuenta también de que al desarrollar la Inteligencia Artificial, cada vez más integrada en la vida de las personas, tenemos que tener mucho cuidado en el diseño y poner foco en las personas que las están diseñando.

Si tú estás diseñando un servicio y no lo haces considerando el contexto o la realidad de las personas a las que van dirigidos, pues lo que puedes hacer es agravar problemas, porque las personas que lo están diseñando no están pensando realmente para quién están programando.

Si todas las personas de ese equipo vienen de un contexto similar, piensan similar: un ejemplo claro lo hemos visto en Silicon Valley: los profesionales que están desarrollando las nuevas tecnologías son ingenieros, diseñadores; todo el mundo viene como de un mismo estatus social, una misma cultura. Y obviamente, el output de estas herramientas van a reflejar eso.

Entonces, una de las conclusiones a las que nos lleva Sally es volver a apoyarnos en disciplinas como la psicología, la antropología, la sociología, porque  tenemos que entender qué significa ser humano a nivel individual. Pero también qué significa ser humano a nivel colectivo. Qué significa a nivel de grupo.

Algunas prácticas con valores de gestión para la empresa, que vienen de fuera de la empresa.

Malena nos habla acerca de ejemplos para la gestión y el desarrollo del talento que no parten de la empresa, pero sí de estamentos tan socialmente humanos como la educación o la política:

LA AMABILIDAD

Es llamativo el ejemplo de gestión de la pandemia de  Jacinda Ardern, la ministra de Nueva Zelanda.

Es muy curioso porque ella aprovechó la mentalidad que tienen ya en ese país sobre el concepto de comunidad, de cuidarse los unos a los otros, reforzándolo en sus discursos.

Lo une a una estrategia increíble de comunicación. Una estrategia extraordinaria de comunicación. Y además, algo que también llama la atención es que ella utiliza la amabilidad, literal.

El Kindness ha sido un pilar de su estrategia.

LA VULNERABILIDAD

Otro ejemplo lo vemos en Dinamarca, donde a los niños los forman con un pensamiento de personas, o sea, eres persona y lo que se trabaja es buscar su rol en la sociedad. 

Para trabajar la empatía lo que hacen es invitar a los niños a que planteen sus problemas y entre todos le intentan aportar soluciones de manera creativa.

Es una forma muy colectiva de dar solución a algo y además, lo que están aprendiendo es que no pasa nada si eres vulnerable. Así que la vulnerabilidad que antes se veía como una cosa negativa, pues ahora ya se empieza a ver como algo positivo.

Entre todos podemos colaborar. Esto te da también cierta flexibilidad y ya no sólo se trata de aprender, sino entre todos construir.

Esto, a Malena, le parece increíble.  Eliminar ese factor de competir con nuevos modelos de éxito, pensando todos juntos en el bien común.

Y volvemos al comienzo: “Una cadena es tan fuerte como su eslabón más débil

Se trata, tal y como marca la agenda del 2030 de la Naciones Unidas: “no dejar a nadie atrás”. Porque nosotros como sociedad, desde nuestro mínimo punto de influencia, ahora tenemos que darle voz a los que no la tienen e incluir también los recursos y el planeta.

¿Es posible?

Desde nuestro planteamiento de Economía Humanista, Malena nos anima a replantear tanto a nivel individual como empresarial qué significa ser exitoso. ¿Quiénes son nuestros referentes? ¿Hasta cuándo es suficiente? No podemos estar demandando siempre. No debemos continuar “querer siempre tener más” sin pensar realmente cuál debe ser nuestra aportación a la sociedad.

A nivel empresarial, seguir siendo rentables pero también contribuir al medio ambiente, favorecer a la igualdad, aportar cosas a la sociedad. No somos individuales; somos todos parte de un todo.

El comienzo de los valores del futuro comienza en nosotros

Hace unos años Malena aprendió que los mayas utilizan la misma palabra para pensar y sentir. Caminar y sembrar también son la misma palabra: “Y eso a mí como que me inspiró mucho a decir bueno si yo voy caminando, ya sea metafóricamente o literalmente ¿qué voy dejando a mi paso?” Y se imagina un futuro con personas que además de pensar, sienten y que cuando caminan piensan qué van a ir sembrando.

En su entrevista, Malena comienza haciendo mención a nuestro manifiesto, diciendo: «hay un punto que a mí se me quedó muy grabado, que es la parte de ser agente de creación«

Todas las personas formamos parte de una sociedad. Todos somos vecinos, amigos, familias. Y todos tenemos que empezar a pensar en nosotros como agentes de creación y dejar de pensar de manera individualista.

Te invitamos a ver el video al completo y a formar parte del foro. Esta vez tomando el testigo a las reflexiones de Malena, quien nos invita a acoger ideas y a sacar un mini plan de acción que nos dé respuesta a cómo podemos redescubrir nuestras habilidades y características que nos hacen ser humanos para ponerlos al servicio de la sociedad y del mundo y compartirlas a través de TwitterInstagramFacebook o participando a través de Linkedin en su conversación.

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