¿Cómo se impulsa una economía de la vida desde el mundo de las finanzas? Reflexiones de Sandra Castañeda

Hablamos con Sandra Castañeda,  con la perspectiva de Triodos Bank, sobre una revolución o al menos un inicio de revolución que está ocurriendo en el mundo de las finanzas.

Y lo hace reflexionando acerca de la economía: una disciplina creada por el ser humano, como lo es la política o lo es el arte, planteándonos una pregunta: ¿por qué no volver a tomar el control sobre ella? ¿Por qué no volvemos a poner la economía y las finanzas al servicio de las personas, de sus necesidades sin dejar a nadie fuera?

Esta revolución, según nos cuenta, está ocurriendo ya, actualmente, a tres niveles.

  • En el nivel micro, en el de las personas que trabajan y toman decisiones en banca y en finanzas, que están empezando a ver las relaciones. Por ejemplo, ¿qué tiene que ver mi política de inversión con el dinero que mis clientes me han confiado, con el reto global del cambio climático? O ¿qué tiene que ver mi bonus anual con la creciente desigualdad social?
  • Entre los ciudadanos también está dándose: ahora cada vez más personas están empezando a hacerle a su banco la siguiente pregunta: ¿Qué haces con mi dinero? Porque sé que no está en una caja fuerte. Sé que no lo estás guardando. Sé que lo estás invirtiendo. Dime dónde. Porque no quiero que mi dinero esté haciendo lo contrario que pretenden mis propios valores personales.
  • Nos habla también de un nivel intermedio, en el de las propias entidades se están empezando a dar cuenta que a mayor impacto positivo, mayor oportunidad en finanzas.

Y finalmente, añade: “yo diría que en un nivel global, en un nivel más macro, el sistema financiero está pasando por dos procesos. Por un lado, se están empezando a valorar la resiliencia, la estabilidad y el valor social de las entidades financieras que se gestionan con una visión de largo plazo y bajo el triple principio del impacto, el riesgo y la rentabilidad. Esto en Triodos Bank lo llevamos haciendo desde que nacimos como banco hace 40 años”.

También lo están haciendo las más de 60 entidades que forman parte de la Alianza Global por una banca con valores.

Lo novedoso es que los grandes bancos y el sector en su conjunto están empezando a tener en cuenta esta triple perspectiva.

La banca convencional se gestiona y toma decisiones teniendo en cuenta dos variables: el riesgo por un lado y la rentabilidad por otro. Se trataría de generar un negocio rentable con una adecuada gestión del riesgo. Sin embargo, esto hoy en día ya no tiene sentido.

Hoy conocemos los límites ecológicos de la biosfera. Sabemos que el modelo económico lineal tradicional que hemos venido utilizando está abocado al fracaso, que es necesario incorporar una tercera variable y esa tercera variable es el impacto: el impacto de las decisiones financieras, tanto a nivel social como a nivel ambiental.

Y el otro elemento innovador a nivel macro son los compromisos que se están adoptando para alinear la actividad de inversión con los objetivos del Acuerdo de París. Así que en el sector financiero Sandra cree que estamos viviendo el inicio de un cambio de paradigma que vimos iniciarse hace años ya en otros sectores.

Dentro del mundo de las finanzas ¿cuál es la labor de la Sustainable Finance Lab?

Sandra Castañeda nos lo cuenta de la siguiente manera: “La Sustainable Finance Lab  es una red de académicos y académicas interesadas en aportar una mirada diferente hacia las finanzas, una mirada enfocada en el bienestar de las personas, la cohesión social, los límites planetarios, los límites ecológicos y también la solidez y la resiliencia del propio sistema financiero”.

Sustainable Finance Lab se creó en los Países Bajos a raíz de la crisis de 2008, con el propósito de ofrecer soluciones a la crisis económica y financiera que se inició en ese momento. Triodos Bank estuvo muy involucrado en su nacimiento y les ha servido para crear una organización similar en España. Una organización hermana más recientemente en 2019 es el Foro Académico de Finanzas Sostenibles. Está promovido también por Triodos Bank en colaboración en este caso con la Escuela de Finanzas de AFI, analistas financieros internacionales.

Y el propósito de este foro es ser un lugar de intercambio de conocimiento y de reflexión sobre las finanzas sostenibles en España, que lo que trata es de ser un referente e influir en el sector financiero.

¿Hay más cuestiones dentro del mundo de las finanzas que debamos hacernos?

¿Qué sentido tiene que nos dejemos llevar por los mercados, que es algo que nadie parece que nadie puede controlar? Sandra nos anima a cambiar la mirada, las gafas con las que observamos si tomamos decisiones económicas, tanto las pequeñas como las grandes. Y plantearnos: ¿tiene siempre sentido el crecimiento? ¿Tiene sentido medir una economía por su producto interior bruto? ¿Tiene sentido que el dinero esté para generar más dinero?

Hay una serie de economistas  que vienen explicando desde hace años esto de la economía humanista. Y lo hacen tomando la medida en que son las personas las que toman las riendas, toman el control y tienen en cuenta los límites biológicos del planeta.

En España resalta la labor de José Manuel Laredo. Pero también en otros lugares, como Kate Raworth, Mariana Mazzucato. Desde Triodos Bank se habla de 5 puntos clave en la economía que queremos:

Primero, pasar de una economía centrada exclusivamente en el beneficio y en el crecimiento a una en favor de lo que es importante para las personas. Un entorno saludable por un lado y relaciones más humanas por el otro.

En segundo lugar, el sistema actual se enfoca exageradamente hacia la eficiencia, lleva a las empresas a depender de la deuda y a trabajar en el corto plazo para maximizar el beneficio para los accionistas, lo que genera es una economía vulnerable que acaba trasladándose a las empresas. De las empresas a la ciudadanía y como resultado tenemos  un impacto negativo. Para regenerar la economía es necesario trabajar por la igualdad de oportunidades y por un sistema en el que pagaremos precios justos por los bienes y por los servicios, incorporando lo que llamamos en economía las externalidades negativas.

El objetivo es trabajar desde una economía honesta. Una economía resiliente.

En tercer lugar, el pulso de la ciudadanía y su consciencia sobre la crisis climática está creciendo. Esto lo vemos día a día, pero a la vez sabemos que la pandemia del Corona Virus ha detenido parcialmente, al menos la transición ecológica y justa que necesitamos. Parece que con los fondos de reconstrucción se va a activar de nuevo la acción en este sentido y la reactivación de la economía y la acción climática deben ir de la mano.

En cuarto lugar, la globalización ha traído, desde luego prosperidad material, pero también la concentración de servicios básicos como la alimentación, nos hace vulnerables. Afecta a la capacidad de la naturaleza para controlar gérmenes y virus, y además es necesario promover la producción local de alimentos. Cadenas más cortas de alimentos, por ejemplo, significa reducir emisiones de CO2 e intermediarios que retienen parte de las ganancias.

Y quinto y último. “Dejémonos de competir y empecemos a cooperar” para activar una economía de futuro.

Todo esto nos lo cuenta y amplia en la entrevista que  puedes ver completa aquí.

Y como siempre, te invitamos a seguir la conversación a través de TwitterInstagramFacebook o participando a través de Linkedin, junto a ponentes de esta y otras ediciones en el #Challenge de dar forma y sentido a nuestro reto personal de definir qué es la Economía Humanista.

Imagen|  Jill Heyer para Unsplash

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