La auténtica cadena de valor de la empresa social desde el punto de vista de AUARA

Antonio Espinosa, fundador del proyecto Auara, nos ha enseñado muchas cosas. Pero sin duda una de las más importantes es el valor de tener claro un futuro, unos propósitos y las acciones que orientan un camino cristalino, y nunca mejor dicho en su caso.

“No hablo de un destino porque no hay un destino, es un camino sin fin, pero sí con una dirección clara, con unos valores claros y para mí eso es un poco mi función; que esa visión se mantenga, sea compartida e impregne cada esquina y cada decisión y cada detalle de nuestra actividad diaria en Auara”.

Gota a gota. Paso a paso. 

Auara,  primera empresa social española con la certificación Social Enterprise Mark nació con una clara y proactiva vocación social con la que invita a todo el mundo que la consume a convertir un acto cotidiano como beber agua, en un acto extraordinario.

Esta marca de agua mineral, que nació en 2015 promovida por Antonio Espinosa, Pablo Urbano y Luis de Sande,  invierte el 100 % de los dividendos que generan con sus ventas en desarrollar proyectos de acceso a agua potable en países en vía de desarrollo.

 ¿Con qué objetivo? 

Sencillamente, poner en marcha una empresa social que mejorase las condiciones de acceso al agua en los países más desfavorecidos. Y es que la convicción, como pilar estratégico, no pertenece a un ámbito concreto de responsabilidad social corporativa, de marketing o de recursos humanos. Pertenece al ADN más profundo de la empresa. 

¿Qué ponen ellos en práctica?

La innovación responsable de la empresa social

 Cuando Antonio nos habla de innovación, lo hace desde la perspectiva del desafío que supone  introducir la tecnología en los distintos sectores productivos y que eso genere un impacto positivo; la tecnología es como cualquier herramienta se puede utilizar para bien o para mal y en este caso el éxito está cuando le sacamos el máximo partido utilizándose lo mejor posible. 

“Lo fundamental es que tengamos clara la visión y la filosofía que hay detrás. Que nos hagamos las preguntas correctas para luego poder responder con esas herramientas de la forma adecuada”.

La tecnología ha revolucionado nuestra forma de consumir, de relacionarnos y de informarnos.

Más allá de cumplir en 2030 con los 17 Objetivos de Desarrollo Sostenible (ODS) que aprobó la Organización de las Naciones Unidas (ONU) en 2015, la tecnología social:

  • Facilita el análisis y la recogida de datos.
  • Favorece el nacimiento de nuevos modelos de negocio.
  • Desarrolla nuevos modelos de realidad.
  • Ofrece productos y servicios adaptados.
  • Aumenta la captación de fondos online y la financiación colectiva.

La tecnología social  genera conocimiento de manera emergente. No impone una estructura a la organización del conocimiento, sino que se habilitan mecanismos en los que cualquier empresa, que depende estrechamente de las personas que la forman y de la manera en que trabajan conjuntamente, establecen relaciones que les permiten intercambiar información, generar confianza e influenciarse mutuamente.

Emprender, avanzar y los retos de la cadena de valor de la empresa social

El reto es tener claros los valores, no las cosas que no cambian. Y para Antonio Espinosa  tienen que ver con la integridad del ser humano, con nuestra relación con el planeta, con nuestra necesidad de relación entre nosotros, de vida espiritual, de cubrir unas mínimas necesidades materiales. 

Al final es una cadena muy grande. 

Los retos del emprendimiento a nivel individual y a nivel de sociedad tienen que ver con los límites mentales y la valentía de tomar riesgos. Lo nuevo, lo no descubierto o lo disruptivo es una oportunidad de futuro.  

Y nos da una clave: “no se trata de cambiar el mundo,se trata de cambiar pequeñas cosas, de empezar por lo cercano, de empezar por el barrio, de empezar por la familia, de empezar por tu empresa en la que trabajas, por la gente que te rodea y tomar esa conciencia emprendedora de mejora continua en todo lo que te rodea”.

Introducir el humanismo en una empresa comienza por lo pequeño y de ahí pasa a la cadena de valor en cómo escogemos y tratamos a los empleados, a los proveedores y a nuestros propios clientes. Siendo conscientes del impacto medioambiental que producimos. 

Sin eslóganes ni frases bonitas. Con hechos y realidades palpables.

Pero ¿entonces qué es ser agentes de cambio en la empresa social?

La integración de personas diversas, con mentalidades diversas es otra de las claves que Antonio nos aporta en su entrevista, que ya puedes visionar a través del enlace y participar con tus comentarios en nuestra comunidad

Eso es lo que enriquece a la empresa. Esto es lo que nos hace empresa social. Unidad en torno a la visión y los valores de cada compañía, atendiendo a la complejidad de personas que la forman y dentro de la complejidad de pensamientos de las personas a las que ofrecemos nuestros productos y servicios. 

Ya no se trata de que como empresa defendamos todas las causas posibles, sumarnos a todos los carros y tener una opinión superficial sobre todo lo que ocurre en nuestra sociedad. No podemos ser defensores de todas las causas. Pero si podemos ser activos en lo que realmente creemos “y podemos” desde nuestra plaza. Compartiendo nuestras experiencias y devolviendo a la sociedad lo que nos da, con soluciones que nos hagan evolucionar. 

Las personas y no las empresas, somos los grandes agentes de cambio.

Imagen | César Couto para Unsplash

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