La invitación de Diego Isabel La Moneda: «Sé la economía que quieres ver en el mundo»

Ya nos lo dice en su canal Ciudadano presidente.

Y desde su página, este emprendedor social que busca el impacto positivo, co-fundador de Foro NESI, asesor de diversas redes internacionales de nueva economía y escritor* nos invita a ser la economía que queremos ver en el mundo.

Diego Isabel La Moneda cree que lo más innovador que se puede hacer ahora es trabajar en el ámbito de las políticas públicas y los gobiernos. Innovación política como reto personal y como invitación para que todos pasemos a un nuevo plano activo.

Y para ello solo basta con observar la economía: “en la parte de la oferta tenemos las empresas que se comportan bien o mal, de una forma más humanista o más inhumana. Y por suerte, poco a poco, tenemos más empresas que realmente a la hora de desarrollar sus productos y servicios tienen esa esa mirada sostenible hacia las personas y también hacia el planeta. Eso ya existe; esa oferta ética consciente la podemos encontrar”. 

Ahora bien, ya no solo la oferta, ya no solo la demanda, sino que es imperativo contar con nuevas políticas públicas tanto a nivel local como nacional, regional o europeo. Porque  para plantearnos una economía humanista tenemos que cambiar el sistema. 

“Cambiamos el objetivo porque eso lo cambia todo. Los gestores sabéis que si cambias el objetivo, cambiará la forma de medir el éxito”.

Tiene que haber una estrategia y un plan de acción. 

 

Nesi Global Forum

Desde el propósito de las empresas hasta el uso de indicadores económicos, pasando por temáticas como el futuro del trabajo , la planificación urbana y rural o la formulación de políticas públicas, Nesi Global Forum busca que todas aquellas organizaciones, redes, empresas, ONGs, gobiernos que realmente quieren transformar la economía, realmente se conecten y colaboren.

Nesi, por ejemplo, nos propone el Plan A, economía para la vida  que se basa en cinco pilares, 38 estrategias y 383 propuestas para repensar y transformar el modelo económico.  Un plan para  transformar cada ámbito de la economía, desde la producción, ya sea de alimentos, de energía, de casas, de vivienda, hasta otras actividades como la tecnología, el turismo, el ocio, el comercio. 

Nosotros somos conectores, creemos que hoy en día las organizaciones no tienen que ser grandes organizaciones, sino que tienen que ser organizaciones líquidas que conecten a todos aquellos que comparten el propósito. 

El Plan A es un ejemplo de innovación colectiva que pone sobre la mesa una agenda para transformar todos los sectores de la economía real y realmente ponerlo al servicio de las personas y del planeta. 

 

Los utópicos con espíritu emprendedor son las personas capaces de transformar la sociedad 

Diego Isabel La Moneda nos habla sobre la definición de utopía: “una realidad diferente a la actual, difícil de alcanzar, pero no imposible, porque a veces se tacha a la gente que pensamos en cambiar las cosas de utópicas”. Y es que para Diego “los utópicos con espíritu emprendedor son las personas capaces de transformar la sociedad”. 

Era una utopía hace no más de 150 años volar y volamos. Era una utopía hace 50 años estar conectados en tiempo real por videocámaras y hablar con otras personas en cualquier lugar del planeta y ahora…

Los valores es la mochila que no nos podemos quitar, que debemos llevar siempre encima. Pero cambiemos objetivos, cambiemos indicadores, hagamos una estrategia y unas acciones y miremos cómo avanzamos porque seguro hasta en una economía que llamemos humanista nos vamos a equivocar, porque somos humanos y cometemos errores. 

Pero ahí está nuestra capacidad de darnos cuenta del error y rectificar. Lo que no tiene sentido es estar en un modelo y pensar que es perfecto. Si algo tiene en común cualquier modelo económico que hemos conocido,  es que sus defensores se piensan que es perfecto. Y ese es el gran error. Porque somos humanos  y porque ocurren cosas: llega una pandemia, una crisis energética, pueden ocurrir cosas que nos tengan que hacer reaccionar sobre la marcha. Pero con objetivos, indicadores, un plan de acción y la capacidad de cambiar y de innovar que tenemos los humanos, esa economía que todos sabemos que es la buena, esa utopía que hablábamos, es más que posible. 

“Ojalá dentro de unos años sea totalmente lógico pensar que cualquier actividad económica, que cualquier empresa beneficia a las personas, el planeta. ¿Y cómo me lo imagino?” 

  • Primero desde el ámbito educativo, dejar de decir a los jóvenes qué tienen que estudiar para triunfar económicamente en esta sociedad, porque además eso ya no funciona con el modelo de futuro del trabajo que estamos encontrándonos.
  • También en esta línea, hablamos de consumo consciente. Cada vez hay más personas y empresas comprometidas que buscan productos alineados con sus valores.
  • Y el trabajo personal ¿Qué dones tienes que puedes ofrecer a los demás y que realmente estás preparado para dar?

Cambiaremos la forma de hacerlo todo. La forma también de consumir. No intentaremos consumir el máximo pensando que cuanto más consumo, más feliz soy. Intentaremos consumir de una forma más creativa y amable. Haremos cosas por nosotros mismos. Lo haremos más en local. Reciclaremos,  reutilizaremos…. 

También aplicado a la empresa: el objetivo ya no es crecer, tener más dinero. El mérito ahora es ser capaces de generar beneficios a la vez que contribuye a la sociedad. 

Porque las empresas ya están haciendo su parte, los consumidores también, pero los políticos, no. Ya vale de escuchar programas políticos que se basan en subo o bajo impuestos. Eso es ingeniería fiscal, no es economía real.

  • ¿Qué van a hacer ustedes para transformar el modelo alimentario y que sea una alimentación saludable y asequible para todas las personas y a la vez respetuosa con el medio ambiente? 
  • ¿Qué  van a hacer ustedes para transformar el turismo y hacer un turismo regenerativo, sostenible, social, de proximidad, experiencial? 
  • ¿Qué van a hacer ustedes para transformar el sector de la construcción y de la vivienda y pasar a hacer realmente bioconstrucción y viviendas sanas y saludables? 

 

La vida es ahora. El tiempo que tenemos para el ocio. Vivir con otras personas. Los índices de satisfacción. Los logros saludables o lo sanos que estamos. Esos son los indicadores que mediremos en la parte medioambiental, la salud de los ecosistemas, la calidad del aire, la calidad del agua. 

¿A quién le paso el testigo?, nos dice cuando le preguntamos acerca de la Economía Humanista: “El testigo a cada persona, todos consumimos, todos participamos de la economía tanto consumidores como trabajadores, como productores, etc…Pero especialmente si lo tengo que pasar a alguien se lo paso de nuevo a los políticos”. 

Ahora le toca a los que nos dirigen. Los políticos. El testigo, para ellos. 

 

Todo esto nos lo cuenta y amplia en la entrevista que  puedes ver completa en Foro Géiser.

Y como siempre, te invitamos a seguir la conversación a través de TwitterInstagramFacebook o participando a través de Linkedin, junto a ponentes de esta y otras ediciones en el #Challenge de dar forma y sentido a nuestro reto personal de definir qué es la Economía Humanista.

 

* PUBLICACIONES DE DIEGO ISABEL LA MONEDA

 “Yo Soy Tú : Propuesta para una Nueva Sociedad” Octaedro 2013

Coautor de “Dentro de 15 años” (LID 2015), “The Future of Work” (IH.Madrid, 2018) y “Economía del propósito” (Impact Hub 2019).

IMAGEN DE CABECERA | Ilyass SEDDOUG para Unsplash

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