Cultivar suelo. Del comedor escolar a la tierra viva de El Mato Tinto


PUNTOS CLAVE DEL ARTÍCULO

–Del territorio al plato, en un solo día. Más de 30 personas de la ULL (estudiantes de agraria, trabajo social, antropología y psicología, profesorado) y del ICCA recorrieron el sistema alimentario de punta a punta: del comedor del CEIP Las Mercedes a la Finca El Mato Tinto, en Tacoronte.

–Ecocomedores, una innovación social canaria con reconocimiento estatal. Cerca de 200 comedores y más de un centenar de productores ecológicos demuestran que la compra pública puede sostener el campo, educar el paladar y avanzar hacia la soberanía alimentaria. La AESAN lo considera un modelo a exportar.

–Cultivar suelo: cuidar lo que no se ve. La permacultura no alimenta a la planta, alimenta la vida del suelo. En El Mato Tinto esa idea es también inclusión: casi tres décadas de agricultura regenerativa y terapia para personas con problemas de salud mental. Para Géiser, es una metáfora de la cultura, la comunidad y la confianza que sostienen cualquier proyecto.

Hay jornadas que no caben en una crónica de hechos porque pertenecen a la categoría de los despertares. El pasado viernes 25 de septiembre vivimos una de esas experiencias que trascienden el mero encuentro formativo: un itinerario que nos llevó desde los fogones del CEIP Las Mercedes, que este curso celebra su 50 aniversario, hasta la tierra viva de la Finca El Mato Tinto, en Tacoronte.

No era un punto de partida, sino la continuación de un camino. Esta fue la segunda experiencia del programa: la primera fue el Taller Sostenibilidad Alimentaria Canarias 2030, del que nacieron nuestras Reflexiones sobre la Sostenibilidad Alimentaria. Reconectando el origen con el plato. Si aquel encuentro nos invitó a pensar el sistema alimentario, este nos llevó a tocarlo con las manos.

Ambas sesiones forman parte del proyecto de Educación para el Desarrollo Sostenible (EDS), uno de los diez que integran el programa Compromiso de la Universidad de La Laguna con la Agenda Canaria 2030 (2025-2026). Este programa nace de un convenio entre la Presidencia del Gobierno de Canarias, la ULL y la Fundación General de la ULL; y esta segunda sesión llevó por lema: «Del territorio al plato: comprender, conectar y transformar el sistema alimentario».

Aunque, en realidad lo que presenciamos fue el latido de un ecosistema en marcha: la demostración tangible de que la transición ecológica y social no es una entelequia de despacho, sino una práctica cotidiana cuando se tejen voluntades.

Esas voluntades viajaron juntas durante toda la jornada. Éramos más de 30 personas: estudiantes de ciencias agrarias, trabajo social, antropología y psicología, técnicas y técnicos del ICCA y profesorado universitario, Fundación Canarina y técnicos de las diferentes mesas de trabajo que conforman el proyecto. Cada disciplina mira el sistema alimentario desde un ángulo distinto. Juntas, lo ven entero. Ese fue, quizás, el primer aprendizaje del día.

La pedagogía de la cercanía: el milagro cotidiano de Ecocomedores

La primera parada, en el CEIP Las Mercedes, nos enfrentó a una realidad conmovedora. El Programa Ecocomedores de Canarias, coordinado por el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA) y dependiente de la Consejería de Agricultura, Ganadería, Pesca y Soberanía Alimentaria, no es solo un menú saludable. Es una de las mayores innovaciones sociales y de gobernanza que tiene nuestro archipiélago.

Las cifras lo avalan. En más de una década, el programa ha tejido una red de cerca de 200 comedores, decenas de miles de comensales, más de 200 toneladas anuales de producto ecológico y más de un centenar de productoras y productores en todas las islas. En diciembre de 2025 recibió el Premio Estrategia NAOS de Especial Reconocimiento de la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), cuyo presidente lo ha definido como «un modelo a exportar a otras ciudades del país». Canarias, una vez más, como laboratorio de soluciones.

En este engranaje no sobra nadie:

  • Las y los productores ecológicos locales. Agricultores y agricultoras que fijan un precio digno y estable a lo largo del año, desterrando la especulación y garantizando que el campo canario sea rentable y habitable.
  • Los equipos de cocina y gestión escolar. Profesionales que no «abren latas», sino que pelan, cortan, guisan y miman los alimentos de temporada, educando el paladar infantil en el sabor genuino de la tierra.
  • La comunidad educativa y las familias. Docentes y padres que integran el huerto y el comedor en el currículo de vida, comprendiendo que alimentar a un niño es un acto cívico y pedagógico.
  • Las mesas técnicas interdisciplinares. El discreto motor del ICCA, dirigido por Luis Arráez Guadalupe y con Margarita Hernández en la coordinación del programa, que articula producción, logística insular, equilibrio nutricional y sensibilización, logrando que el producto fresco viaje del surco a la mesa escolar en tiempos récord.
  • La administración que cree en ello. Convirtiendo la compra pública en una herramienta de política agraria, sanitaria y educativa a la vez.
  • La universidad como aliada. La ULL acompaña el programa desde sus inicios: en 2019 acogió su presentación y celebró, precisamente en El Mato Tinto, la jornada Hacia una Universidad más social y sostenible. El viernes, el círculo volvió a cerrarse.

«Cultivar suelo»: la lección regenerativa de El Mato Tinto

Al mediodía, el viaje nos llevó a Tacoronte, a la Finca El Mato Tinto, sede de la Asociación para el Desarrollo de la Permacultura (ADP). Allí, entre terrazas rebosantes de vida, árboles frutales y bancales multiespecie, una máxima resonó con la fuerza de un axioma: «Cultiva suelo».

La finca es algo más de una hectárea con una historia que es, en sí misma, una lección de perseverancia. Javier Reyes Barroso la adquirió en 1996 y obtuvo la certificación ecológica en 1998. En 2001 nació la ADP; en 2002, su Centro Especial de Empleo y las primeras biocajas. Llegaron después la declaración de utilidad pública (2011), el reconocimiento como Buena Práctica de ONU-Hábitat (2012) y el de interés público de Canarias (2018). Hoy la lidera junto a Dácil Mazuelas Repetto, que resume la filosofía del lugar con sencillez: «La permacultura es observar cómo funcionan los patrones de un sistema natural y aplicarlos».

En la agricultura convencional e hiperindustrializada, el suelo se ha tratado como un soporte inerte, un sustrato vacío al que inyectar insumos sintéticos para forzar la producción vegetal. La ADP lo dice sin rodeos: es un modelo que «agota la tierra e introduce productos químicos en ella generando enfermedades». La permacultura invierte radicalmente la mirada: el agricultor consciente no cultiva plantas; cultiva suelo. Porque cuando cuidas la microbiota, regeneras el humus, retienes el agua y respetas los ciclos de la materia orgánica, la planta no necesita ser forzada: la vida brota por añadidura.

En El Mato Tinto esto no es teoría. En casi tres décadas no ha entrado un tractor, ni un abono químico, ni se ha arado la tierra. Los posos de café, las algas y los restos vegetales de empresas locales vuelven al suelo como alimento. Las aguas grises se depuran con filtros plantados y un aula bioclimática de barro regula su temperatura sin máquinas. Y hay una urgencia que lo justifica: según la FAO, formar un solo centímetro de suelo puede llevar hasta mil años.

Los canarios lo sabemos bien. Nuestros mayores fabricaron suelo donde no lo había: las sorribas que subieron tierra fértil a la roca, los enarenados y el jable de Lanzarote. Por eso la finca rinde homenaje a los oficios tradicionales y conserva variedades autóctonas: el saber campesino no es pasado, es futuro.

Una finca que habla el idioma de cada facultad

Aquí los tres verbos de la jornada se hicieron visibles. Las ciencias agrarias vieron producción regenerativa real. El trabajo social, un modelo de inclusión a través del empleo. La psicología, la tierra como herramienta terapéutica. La antropología, la memoria viva del territorio. Y el ICCA, el lugar donde empieza la calidad agroalimentaria que luego coordina en los comedores: la salud del suelo.

El suelo como metáfora

Desde la perspectiva Géiser, «Cultiva suelo» es una interesante metáfora para cualquier proceso humano o empresarial:

  • El suelo es la cultura. Sin una base fértil de valores, ética y confianza, ningún proyecto de innovación o emprendimiento puede florecer de manera sostenible.
  • El suelo es la comunidad. Donde hay regeneración y no extractivismo, las raíces se entrelazan y resisten cualquier temporal o sequía. Es la traducción de las tres éticas de la permacultura: cuidado de la tierra, cuidado de las personas y reparto justo de los recursos.
  • El suelo es inclusión. El Mato Tinto lleva décadas demostrando que la permacultura es también una herramienta terapéutica y de inserción sociolaboral para personas con problemas de salud mental. La asociación documenta mejoras en habilidades sociales, atención, trabajo en equipo, autonomía personal y expectativas de futuro. Su modelo fue referencia del proyecto europeo Permind, que lo llevó a otros países. Cuidar la tierra sana a quien la trabaja.

Vale la pena conocer el proyecto Buscándome las Habichuelas, la empresa de inserción de Cáritas Diocesana de Tenerife que da empleo en agricultura ecológica a personas en riesgo de exclusión, saboreando las legumbres, las hortalizas y el pan artesano. Un recordatorio de que la verdadera sofisticación es la coherencia. Hasta el almuerzo era red.

El arte de la polinización cruzada

Hay quien siembra proyectos. David Padrón cultiva el suelo donde los proyectos se encuentran.

Si esta jornada tuvo un sentido articulador, fue gracias a la visión y al compromiso de David Padrón Marrero, padrino de Foro Géiser y patrono de nuestra fundación. Doctor en Economía Aplicada y profesor de la ULL, fue también director general de Investigación y Coordinación del Desarrollo Sostenible del Gobierno de Canarias. Conoce la Agenda Canaria 2030 desde dentro y sabe que solo se cumple si baja al territorio.

Hay figuras que entienden que el conocimiento académico muere si se queda en las aulas universitarias. David ejerce como un conector genuino: un puente biológico y conceptual entre la teoría del desarrollo sostenible y el barro de la realidad. Con esa lucidez que siempre nos regala en sus ponencias de Géiser, David nos recordó el propósito de sacar a la universidad al campo y sentarla a la mesa de un comedor público: descubrir la manera de dejar de ser pequeñas gotas dispersas para convertirnos en una gran ola.

No es una imagen nueva para nuestra comunidad. Con ella abrió la IX edición del Foro Géiser en el Auditorio de Tenerife:

«La evolución real viene cuando dejamos de ser gotas para ser olas». — David Padrón

Y entonces añadió algo que el viernes se convirtió en semilla: «Los relatos son inspiradores, pero necesitamos experiencias que nos orienten para hacer de nuestros recursos y conocimientos herramientas útiles al servicio de una sociedad mejor». La jornada fue exactamente eso: una experiencia que orienta.

Cada iniciativa regenerativa en Canarias (un colegio comprometido, una finca agroecológica, un aula universitaria, una pequeña pyme circular) suele sentirse como una gota solitaria luchando contra la corriente hegemónica de la inercia.

El papel de la Fundación Canaria Géiser y de líderes humanistas como David es precisamente canalizar esas gotas, tender alianzas y construir los cauces necesarios para que el impacto se vuelva sistémico.

Soberanía alimentaria: el horizonte de la esperanza

No podemos obviar el contexto. El sector agrario en Canarias enfrenta retos colosales: un relevo generacional urgente, sequías prolongadas, un territorio fragmentado y una dependencia exterior que, según las estimaciones más citadas, supera el 85 % de lo que consumimos. Competir en volumen o en costes contra macroexplotaciones continentales es una batalla real de nuestro territorio.

Sin embargo, el pasado viernes vimos que otra realidad no solo es posible, sino que ya está sucediendo. La soberanía alimentaria en nuestro archipiélago no vendrá de la nostalgia ni de la resignación, sino de la excelencia ecológica, de la agroecología de precisión y de la compra pública responsable como palanca transformadora.

Y hay señales de que el viento sopla a favor:

  • Canarias es la única comunidad autónoma con una Estrategia de Soberanía Alimentaria propia (2023), con 7 ejes, 17 programas y 55 acciones.
  • La Consejería que lleva la soberanía alimentaria en su nombre gestiona 509,9 millones de euros en 2026, con unos 7,5 millones para la incorporación de jóvenes al campo, 29 millones para agua y regadío y más apoyo por hectárea a la agricultura ecológica.

Cuando el sistema educativo público tracciona al sector primario ecológico, garantiza la supervivencia del campo, fija población al territorio, protege el paisaje de incendios y erosión, y forma a los ciudadanos del mañana.

La soberanía alimentaria no empieza en un plan estratégico. Empieza en la bandeja de un comedor escolar.

De la experiencia a la acción: el cauce de la ola

La jornada no terminó con la sobremesa. Su último tramo, De la experiencia a la acción, fue una sesión participativa para compartir aprendizajes e identificar iniciativas, colaboraciones y alianzas que puedan impulsarse desde la ULL durante el curso 2026-2027.

Desde Géiser queremos que esa conversación llegue también al tejido empresarial canario. Los comedores de empresa, los hoteles y el catering de eventos pueden adoptar el criterio Ecocomedores. Proyectos como la ADP abren vías de voluntariado, socios y mecenazgo. Y el talento híbrido que recorrió la finca (agrario, social, antropológico, psicológico) es exactamente el que necesitan las organizaciones que quieren liderar la transición.

Canarias sabe cultivar suelo; lo ha hecho durante siglos sobre la roca. Lo que vimos el viernes es que ese saber sigue vivo: en una cocina escolar, en una finca que cura tierra y personas, en más de 30 miradas distintas compartiendo jornada y mesa.

Las gotas ya están aquí. Ahora toca unirlas. Si tu organización quiere formar parte de esta red, o tienes un proyecto que conecta territorio, alimentación y personas, la comunidad Géiser te espera.

Algo se está moviendo en nuestros campos. Y tú puedes formar parte de la ola.

Únete al movimiento Géiser


Preguntas Frecuentes (FAQs)

¿Qué es el programa Ecocomedores de Canarias y cómo funciona? Es un programa del Gobierno de Canarias, coordinado por el Instituto Canario de Calidad Agroalimentaria (ICCA), que incorpora producto ecológico, local, fresco y de temporada a comedores escolares y sociosanitarios. Conecta directamente a productores ecológicos con las cocinas mediante mesas técnicas de producción, logística, alimentación y sensibilización. Los agricultores planifican sus siembras con un mercado estable y un precio justo, y los centros reciben producto en horas. Reúne a cerca de 200 comedores y más de un centenar de productores en todas las islas.

¿Qué significa «cultivar suelo» en permacultura? Significa centrar el cuidado en la vida del suelo (microorganismos, materia orgánica, humus, capacidad de retener agua) en lugar de alimentar solo a la planta con insumos externos. Un suelo vivo produce cultivos más sanos y resilientes, fija carbono y resiste mejor la sequía. Es un proceso lento: la formación de suelo se mide en siglos, por eso protegerlo es una responsabilidad con las generaciones futuras.

¿Qué es la Finca El Mato Tinto y por qué es un referente? Es una finca-granja de algo más de una hectárea en Tacoronte (Tenerife), sede de la Asociación para el Desarrollo de la Permacultura, entidad de utilidad pública desde 2011. Combina agricultura regenerativa sin tractor ni químicos, conservación de variedades autóctonas e inserción sociolaboral de personas con enfermedad mental. Ha sido reconocida como Buena Práctica por ONU-Hábitat y fue modelo del proyecto europeo Permind.

¿Cuánto depende Canarias de los alimentos importados? Las estimaciones más citadas sitúan las importaciones por encima del 85 % de lo que consume el archipiélago, con un autoabastecimiento inferior al 10 %. Más de la mitad del suelo agrícola está sin cultivar. Por eso Canarias aprobó en 2023 la única Estrategia de Soberanía Alimentaria autonómica de España y defiende en Europa el mantenimiento del POSEI.

¿Cómo puede una empresa canaria contribuir a la soberanía alimentaria? Priorizando producto local y ecológico en comedores de empresa, hoteles y eventos; colaborando con proyectos agroecológicos mediante voluntariado corporativo, convenios o mecenazgo; y abriendo prácticas y retos a estudiantes de disciplinas vinculadas al sistema alimentario. Cada compra local es un contrato de futuro con quien cultiva.


Glosario de Términos Clave

  • Agroecología. Enfoque que aplica principios ecológicos y sociales al diseño de sistemas agrarios. Busca producir alimentos cuidando el suelo, la biodiversidad y a las personas que trabajan la tierra, y conecta producción y consumo en circuitos cortos.
  • Centro Especial de Empleo. Empresa cuya plantilla está formada mayoritariamente por personas con discapacidad, que les ofrece un trabajo productivo y remunerado como puente hacia el empleo ordinario. La ADP gestiona uno vinculado a la Finca El Mato Tinto.
  • Ecocomedor. Comedor colectivo, escolar o sociosanitario, que basa sus menús en producto ecológico, local, fresco y de temporada, comprado directamente a productores del territorio. En Canarias se articulan en red a través del programa coordinado por el ICCA.
  • Huerto terapéutico. Espacio de cultivo diseñado como herramienta de rehabilitación e inclusión. El contacto con la tierra, las plantas y los animales mejora habilidades sociales, atención, autonomía y bienestar emocional de quienes participan.
  • Permacultura. Sistema de diseño que integra plantas, animales, construcciones y personas imitando los patrones de los ecosistemas naturales. Se basa en tres éticas: cuidado de la tierra, cuidado de las personas y reparto justo de los recursos.
  • POSEI. Programa de Opciones Específicas por la Lejanía y la Insularidad. Es el instrumento de la Política Agraria Común que compensa los sobrecostes del sector primario en las regiones ultraperiféricas, como Canarias.
  • Soberanía alimentaria. Derecho de un pueblo a definir sus propias políticas agrarias y alimentarias, priorizando la producción local y sostenible. No significa cerrarse al exterior, sino tener capacidad real de decidir qué se come y cómo se produce.
  • Sorriba. Técnica agrícola tradicional canaria que consiste en transportar tierra fértil para crear o mejorar parcelas de cultivo sobre terrenos pedregosos o volcánicos. Es la prueba histórica de que Canarias ha sabido fabricar suelo.

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